Después del Posets nos fuimos hacia el valle de Ordesa,acampamos en un camping en Torla donde nos reunimos con Carlos y María,amigos de Adolfo.Esta vez toca el Monte Perdido.Esta montaña junto con el Valle de Ordesa estan declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco,supongo que por su gran belleza y biodiversidad natural.Una vez leí que el nombre de esta montaña se lo pusieron los franceses ya que desde ninguno de sus valles puede verse la cima de este coloso.
En verano para adentrarse en el valle es necesario coger un autobus que te sube a la Pradera de Ordesa donde comienza la ruta.Desde aquí partimos hacia el refugio de Goriz donde pasaremos la noche.El sendero recorre todo el valle con una ascensión lenta y con la compañía del rio Arazas el cual nos regala numerosas cascadas y pequeños cañones.
Entre los 800 y 1700 mts de altitud abundan los bosques de hayas,abetos,pinos,y en menor medida fresnos,abedules y sauces.Hasta los 2000 mts reinan los pinos negros y más arriba los pastos de alta montaña.
La ruta comienza atravesando la pradera e introduciendonos en el bosque de hayas
Poco a poco vamos ganando altura.Numerosos miradores nos hacen detenernos para contemplar algún salto de agua.Una vez salimos del bosque nos encontramos con uno de los puntos más bonitos,se trata de las Gradas de Soaso...
El rio Arazas nos regala una serie de cascadas escalonadas,con un agua impoluta y clara que te dan ganas de bañarte,pero lo cierto es que nadie lo hace,está fría,muy fría.
Una vez superadas las Gradas vemos el fin del valle,éste se cierra en el Circo de Soaso y como guinda al valle,la Cola de Caballo, una impresionante cascada llamada así por su forma..
Hasta aquí llega mucha gente y se vuelven,pero es ahora cuando el sendero pica hacia arriba y se acaba la masificación.Para sortear el circo hay dos opciones,o subes por un zig-zag o subes directo por un muro de piedra con la ayuda de unas clavijas.Nos dividimos en dos grupos,uno por cada opción.
Yo,el valle de fondo.
Tras unas 4 horas llegamos al refugio de Goriz,allí montamos nuestro campamento..
Algunos estiraban los musculos y otros,no se,creo que rezaba,no se,jaja!
Cenamos acompañados de un increible atardecer,la temperatura era muy buena,Adolfo y yo dormimos bajo la luna llena con el saco
A la mañana siguiente..
a desmontar el campamento y empezar la ascensión,nos quedan 1155 mts de desnivel hasta la cima.Dejamos parte del material que no nos va a hacer falta en unas taquillas del refugio,para así cargar con mochilas más ligeras.El sendero siempre es hacia arriba,incluso con algunos pasos de escalada para salvar escalones de piedra.Se gana altura con rapidez y pronto llegamos al Lago Helado a 3000 mts,que no estaba helado!!

Unos aperitivos y a encarar una pendiente y rocosa subida final...

Yo,en la subida final,con el lago Helado al fondo y el pico Cilindro de Marboré rodeado de nubes.
Llegando a la cima Adolfo y yo echamos una absurda carrera por llegar el primero,solo conseguimos sacar el pulmón,pero nos reimos..jaja!
Por fín,cumbre!
Vistas..
Pico Añisclo con el cañón del mismo nombre al fondo

Valle de Ordesa
Alcanzamos la cima en 1h y algo desde el refugio,la subida es muy entretenida y las vistas geniales.
Para el descenso Adolfo y yo tomamos otra ruta llamada Senda de los Cazadores,ésta va por la parte superior izquierda del valle y apenas pierde altitud hasta que nos situamos en frente de la Pradera,donde comienza el vertiginoso descenso.Esta senda es conocida por las vistas que te da del valle,es peligrosa ya que debajo de ella se encuentran numerosos acantilados.

Un rebeco nos saluda
Al llegar a la Pradera las piernas me dolían a rabiar pero había merecido la pena bajar por la Senda.Esta era la cuarta vez que subía el Valle de Ordesa y nunca me cansaré de hacerlo,para mi,es de los lugares más bonitos e impresionantes que he visto.Espero que se conserve así para siempre y que el cambio climático no lo destruya.Hace unos años subí por el valle de Pineta desde el cual se ve el glaciar del Monte Perdido que se encuentra en la cara norte,el glaciar ha sufrido un gran retroceso.